Daniel Fernández, tenor

La voz del pueblo puntano.


Su apodo, "El tenor del pueblo", lo dice todo. Humilde, querido, sincero y dueño de un talento único para el canto lírico, Fernández fue capaz de algo que muy pocos artistas logran: llevar al pueblo una actividad concebida como elitista.
No sólo lo hizo en San Luis –donde pasó muchos años de su carrera- sino también en Buenos Aires, donde de la mano de Gerardo Sofovich llegó a “La peluquería de don Mateo” y a otras creaciones del productor.
Una de sus más grandes recuerdos será la solidaridad con sus pares, a los que siempre ayudó de todas las formas que estuvieron a su alcance. Sea con una actuación, con una palabra de aliento o con un café.
Fue, además, uno de los más fervientes luchadores por la promulgación de una ley que ayude a las personas que sufrieron su enfermedad, la obesidad mórbida.

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